Recupera tu vitalidad y tu forma física en un entorno seguro, guiado por especialistas y compartiendo el proceso con personas que entienden exactamente por lo que estás pasando.
Superar un proceso oncológico deja secuelas tanto físicas como emocionales que a veces son difíciles de explicar a quienes no las han vivido. Nuestros grupos reducidos de ejercicio oncológico no son clases de gimnasio convencionales; son espacios seguros de recuperación.
Limitamos el aforo a un máximo de 5 personas. Esto nos permite mantener el rigor clínico y la personalización de los ejercicios, sumando el inmenso valor psicológico de pertenecer a un grupo que se apoya y avanza unido.
Entrenar junto a pacientes en situaciones similares reduce el aislamiento, la ansiedad y la depresión asociadas a la enfermedad y sus secuelas.
El ejercicio de fuerza adaptado es la única herramienta demostrada científicamente para revertir la astenia tumoral, la pérdida de masa ósea y recuperar la autonomía funcional.
Supervisión constante por parte de un educador físico especializado. Adaptamos el peso y el movimiento de cada persona según su nivel de energía diario.
Antes de unirte a un grupo, realizamos una entrevista y pruebas de nivel para asegurar que el trabajo grupal es seguro.
Te ubicamos en un horario junto a personas con niveles de condición física y objetivos similares.
Ajustamos tus cargas semana a semana para garantizar progresos sin riesgo de sobreentrenamiento.
La primera valoración es el paso más importante.