La relación entre dieta y calidad del sueño es un área de creciente interés científico. Cada vez más investigaciones sugieren que no solo importa cuánto dormimos, sino también qué comemos.
Una revisión publicada en el Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics analizó 20 estudios en humanos que evaluaron la relación entre la composición de la dieta y la calidad del sueño medida de forma objetiva (polisomnografía y actigrafía).
Los resultados aportan información clave para quienes buscan mejorar el sueño de forma natural a través de la alimentación.

¿Cómo influye la dieta en la calidad del sueño?

La evidencia sugiere que la calidad del sueño mejora cuando la dieta:
•Es rica en fibra
•Incluye suficientes proteínas
•Prioriza grasas saludables
•Reduce azúcares y grasas saturadas
Veamos cada componente en detalle.

Fibra y carbohidratos: claves para el sueño profundo

Los estudios analizados muestran que:
•Una mayor ingesta de fibra dietética se asocia con más sueño profundo (sueño de ondas lentas).
•El consumo elevado de azúcares refinados se relaciona con más despertares nocturnos.
•Los carbohidratos complejos favorecen una mejor arquitectura del sueño en comparación con los refinados.
Esto significa que si buscas mejorar la calidad del sueño con la alimentación, conviene priorizar:
•Verduras
•Legumbres
•Frutas enteras
•Cereales integrales

Grasas saturadas vs grasas saludables y sueño

No todas las grasas tienen el mismo impacto sobre el descanso:
•Más grasas saturadas → menos sueño profundo y mayor latencia de sueño.
•Más grasas poliinsaturadas e insaturadas → menos despertares y mejor continuidad del sueño.
Una dieta rica en alimentos ultraprocesados y grasas saturadas podría perjudicar la calidad del descanso nocturno.

Proteínas y eficiencia del sueño

El consumo adecuado de proteínas se ha asociado con:
•Mayor eficiencia del sueño
•Más sueño REM
•Menos interrupciones nocturnas
El posible mecanismo estaría relacionado con el triptófano, aminoácido precursor de serotonina y melatonina, fundamentales para la regulación del ciclo sueño-vigilia.

Dieta mediterránea y calidad del sueño

Cuando se analiza el patrón dietético global, los estudios muestran que la dieta mediterránea —rica en frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva y frutos secos— se asocia con:
•Menor latencia para dormir
•Mejor eficiencia del sueño
•Menos despertares nocturnos
Esto posiciona a la dieta mediterránea como una posible estrategia no farmacológica para mejorar la calidad del sueño.

¿Por qué la alimentación afecta al sueño?

Los mecanismos propuestos incluyen:
•Regulación del triptófano y síntesis de melatonina
•Influencia hormonal (ghrelina y hormona del crecimiento)
•Reducción de inflamación sistémica
•Modulación del microbioma intestinal
Aunque aún se necesitan más estudios a largo plazo en condiciones reales, la evidencia actual sugiere que la alimentación influye directamente en la arquitectura del sueño.

Qué comer para dormir mejor: recomendaciones prácticas

Si quieres mejorar la calidad del sueño de forma natural, puedes aplicar estas estrategias nutricionales:
✔️ Aumentar el consumo de fibra
✔️ Priorizar carbohidratos complejos
✔️ Incluir proteínas de calidad
✔️ Elegir grasas insaturadas
✔️ Reducir azúcares añadidos
✔️ Limitar grasas saturadas
Dormir mejor puede empezar en tu plato.

Conclusión

La relación entre dieta y calidad del sueño es clara: los patrones alimentarios saludables no solo mejoran la salud metabólica y cardiovascular, sino que también pueden optimizar el descanso nocturno.
Adoptar una alimentación rica en fibra, proteínas adecuadas y grasas saludables puede convertirse en una herramienta eficaz para quienes buscan mejorar el sueño sin recurrir a fármacos.

Referencia científica

Wilson K, St-Onge MP, Tasali E. Diet Composition and Objectively Assessed Sleep Quality: A Narrative Review. J Acad Nutr Diet. 2022;122(6):1182–1195. doi:10.1016/j.jand.2022.01.007  
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